miércoles 30 de marzo de 2011

A mi mejor amigo... Aún creo en tí...


Hoy estoy aquí, para demostrarte que eres aún lo más importante, una de las mejores y mayores partes que mi corazón necesita para seguir latiendo.

Sólo necesité unos segundo para demostrar lo mucho que haces en mí y en lo que te necesito cuando te alejas de mí dos pasos... Sólo este tiempo lejos de ti me han dado fuerzas para seguir creyendo en quién eres y cómo eres , si pudiera demostrarte que yo también he cambiado...

Todo cambiaría, y volveríamos a reírnos de todo esto, sin miedo a que nos miren como lo hacíamos; riéndonos como dos locos ¿no lo extrañas? las veces que nos confesábamos nuestras lágrimas, las veces que nos reíamos sin motiva ni razón aparente, o sencillamente el mirarnos ya sabíamos cómo y qué necesitábamos... Las miles de confesiones, las miles de corazonadas y los otros miles de abrazos.

Tú eres y serás mi mayor regalo, el que aún creo que es y será mi gran regalo en esta vida...

Sé que lo que me mantiene viva y respirando es esta esperanza preciosa que ha nacido en mí, de pensar y creer que aún tendremos el mismo corazón latiendo el uno por el otro...

Pequeño, algún día, espero no muy tarde, nos encontremos sin miedos ni rencores y nos demostremos lo mucho que te quiero y lo que he cambiado...

TE EXTRAÑO.