
Hoy estoy aquí, para demostrarte que eres aún lo más importante, una de las mejores y mayores partes que mi corazón necesita para seguir latiendo.
Todo cambiaría, y volveríamos a reírnos de todo esto, sin miedo a que nos miren como lo hacíamos; riéndonos como dos locos ¿no lo extrañas? las veces que nos confesábamos nuestras lágrimas, las veces que nos reíamos sin motiva ni razón aparente, o sencillamente el mirarnos ya sabíamos cómo y qué necesitábamos... Las miles de confesiones, las miles de corazonadas y los otros miles de abrazos.
Tú eres y serás mi mayor regalo, el que aún creo que es y será mi gran regalo en esta vida...
Sé que lo que me mantiene viva y respirando es esta esperanza preciosa que ha nacido en mí, de pensar y creer que aún tendremos el mismo corazón latiendo el uno por el otro...
Pequeño, algún día, espero no muy tarde, nos encontremos sin miedos ni rencores y nos demostremos lo mucho que te quiero y lo que he cambiado...
TE EXTRAÑO.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada