
Dicen que muchas veces, la nota más triste de la inspiración se guarda en los más amargos de nuestra dulce y eterna o a veces corta existencia, que nuestros momentos de real pasión se esconden en nuestras lágrimas y sobre todo, que todo esto se pierde con un destello de claridad como es la sonrisa o la lágrima por la felicidad.
Yo no sé escribir sin mi caja de música sonando al lado mio, para recordarme que yo soy de una manera, que mi inspiración en ocasión es algo inestable, pero dicen que así somos los artistas, caemos en coma para dar lo mejor de nuestras almas a los seres que queremos o los que algún día se alimentarán de nosotros.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada